SÉPTIMA ESTACIÓN
Largo es el camino y lento,
y el cirineo de rinde:
El se ha trazado una linde
en su oscuro pensamiento.
Mientras disputa violento
deja que la Cruz se hunda
total, maciza, profunda
sobre aquel único hombro,
y como un humano escombro
cae Jesús por vez segunda.
Otra vez, Señor, en tierra,
abrazado a tu estandarte.
Ese insistente postrarte
¿Qué oculto sentido encierra?
Mas ya te entiendo: En la guerra,
por Ti luchando, transido
caeré en tierra y malherido.
¿Y no he de alzarme ya más?
Yo sé que Tú me darás
la mano si te la pido.
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