TERCERA ESTACIÓN
A tan bárbara congoja
y pesadumbre declinas,
y tus rodillas divinas
se hunden en la tierra roja.
Y no hay nadie que te acoja.
En vano un auxilio imploras.
Vibra en ráfagas sonoras
el látigo del blasfemo,
y, en un esfuerzo supremo,
lentamente te incorporas.
Como el cordero que viera
Juan, el dulce evangelista,
así estás ante mi vista
tendido con tu bandera.
Tú mansedumbre a una fiera
venciera y humillaría.
Ya el Cordero se ofrecía
por el mundo y sus pecados;
con mis pies atropellados
como a un estorbo le hería.
sábado, 28 de febrero de 2009
viernes, 27 de febrero de 2009
Presentación de fotografias
He añadido un nuevo apartado en el que se muestran fotografias tomadas de internet.
PREGÓN DE LA SANTA FE
El domingo día 1 de marzo de 2009 a las 13.00 h. de la tarde, tendrá lugar el pregón de la cofradía lucentina de la Santa Fe en la bella ermita de Dios Padre.
Desde aquí le deseo lo mejor a Ramona, pregonera, que espero nos deleite con un sentido pregón.
Desde aquí le deseo lo mejor a Ramona, pregonera, que espero nos deleite con un sentido pregón.
VIA CRUCIS de Gerardo Diego 2ª Estación
SEGUNDA ESTACIÓN
Jerusalén arde en fiestas.
¡Qué tremenda diversión
ver al justo de Sión
cargar con la Cruz a cuestas!
Sus espaldas curva, prestas
a tan sobrehumano exceso;
y, olvidándose del peso
que sobre su hombro gravita,
con caridad infinita,
imprime en la Cruz un beso.
Tú el suplicio y yo el regalo,
yo la gloria y Tú la afrenta
abrazado a la violenta
carga de una Cruz de palo.
Y así, sin un intervalo,
sin una pausa siquiera:
Tal vivo la vida entera
que por mí te has alistado
voluntario abanderado
de esa maciza bandera.
Jerusalén arde en fiestas.
¡Qué tremenda diversión
ver al justo de Sión
cargar con la Cruz a cuestas!
Sus espaldas curva, prestas
a tan sobrehumano exceso;
y, olvidándose del peso
que sobre su hombro gravita,
con caridad infinita,
imprime en la Cruz un beso.
Tú el suplicio y yo el regalo,
yo la gloria y Tú la afrenta
abrazado a la violenta
carga de una Cruz de palo.
Y así, sin un intervalo,
sin una pausa siquiera:
Tal vivo la vida entera
que por mí te has alistado
voluntario abanderado
de esa maciza bandera.
jueves, 26 de febrero de 2009
VIA CRUCIS de Gerardo Diego 1ª Estación
PRIMERA ESTACIÓN
Jesús sentenciado a muerte.
No bastan sudor, desvelo,
cáliz corona, flagelo...
Todo un pueblo a escarnecerte:
Condenan tu cuerpo inerte,
manso Jesús de mi olvido,
a que, abierto y exprimido,
derrame toda su esencia;
y a tan cobarde sentencia
prestas en silencio oído.
Y soy yo mismo quien dicto
esa sentencia villana,
de mis propios labios mana
ese negro veredicto.
Yo me declaro convicto:
Yo te negué con Simón,
te vendí y te hice traición
con Pilatos y con Judas,
y aún mis culpas desanudas
y me brindas el perdón.
Jesús sentenciado a muerte.
No bastan sudor, desvelo,
cáliz corona, flagelo...
Todo un pueblo a escarnecerte:
Condenan tu cuerpo inerte,
manso Jesús de mi olvido,
a que, abierto y exprimido,
derrame toda su esencia;
y a tan cobarde sentencia
prestas en silencio oído.
Y soy yo mismo quien dicto
esa sentencia villana,
de mis propios labios mana
ese negro veredicto.
Yo me declaro convicto:
Yo te negué con Simón,
te vendí y te hice traición
con Pilatos y con Judas,
y aún mis culpas desanudas
y me brindas el perdón.
Un bello poema
El via crucis de Gerardo Diego es para mí un bello poema que me acerca a Dios por la descripción del camino de la cruz de Jesucristo y el profundo dolor de María.
Ayer hice una entrada con la introducción del poema. Hoy sigo con la entrega de una parte más del mismo, y así lo seguiré haciendo durante los días próximos. Tengo que decir que varios poemas de este via crucis los tengo musicados.
Ayer hice una entrada con la introducción del poema. Hoy sigo con la entrega de una parte más del mismo, y así lo seguiré haciendo durante los días próximos. Tengo que decir que varios poemas de este via crucis los tengo musicados.
miércoles, 25 de febrero de 2009
VIA CRUCIS de Gerardo Diego
OFRENDA
Dame tu mano, María,
la de las tocas moradas,
clávame tus siete espadas
en esta carne baldía.
Quiero ir contigo a la impía
Tarde negra y amarilla.
Aquí, en mi torpe mejilla
Quiero ver si se retrata
esa lividez de plata,
esa lágrima que brilla.
Déjame que te restañe
ese llanto cristalino
y a la vera del camino
permite que te acompañe.
Deja que en lágrimas bañe
la orla negra de tu manto
a los pies del camposanto
donde tu fruto se mustia.
Capitana de la angustia,
no quiero que sufras tanto.
¡Qué lejos, Madre, la cuna
y tus gozos de Belén!
No, mi Niño, no habrá quién
De mis brazos te desuna.
Y rayos tibios de luna,
sobre las pajas de miel,
le acariciaban la piel
sin despertarle. ¡Qué larga
es la distancia -y qué amarga-
de Jesús muerto a Enmanuel!
¿Dónde está ya el mediodía
luminoso en que Gabriel,
desde el marco del dintel,
te saludó “Ave María”?
Virgen ya de la agonía,
tu hijo es el que cruza ahí;
déjame hacer junto a ti
ese augusto itinerario:
Para ir al monte Calvario,
Cítame en Getsemaní.
A ti, doncella graciosa,
hoy maestra de dolores,
playa de los pecadores,
nido en que el alma reposa;
a ti ofrezco, pulcra rosa,
las jornadas de esta vía,
a ti, madre, a quien quería
cumplir mi humilde promesa,
a ti, celestial princesa,
virgen sagrada María.
Dame tu mano, María,
la de las tocas moradas,
clávame tus siete espadas
en esta carne baldía.
Quiero ir contigo a la impía
Tarde negra y amarilla.
Aquí, en mi torpe mejilla
Quiero ver si se retrata
esa lividez de plata,
esa lágrima que brilla.
Déjame que te restañe
ese llanto cristalino
y a la vera del camino
permite que te acompañe.
Deja que en lágrimas bañe
la orla negra de tu manto
a los pies del camposanto
donde tu fruto se mustia.
Capitana de la angustia,
no quiero que sufras tanto.
¡Qué lejos, Madre, la cuna
y tus gozos de Belén!
No, mi Niño, no habrá quién
De mis brazos te desuna.
Y rayos tibios de luna,
sobre las pajas de miel,
le acariciaban la piel
sin despertarle. ¡Qué larga
es la distancia -y qué amarga-
de Jesús muerto a Enmanuel!
¿Dónde está ya el mediodía
luminoso en que Gabriel,
desde el marco del dintel,
te saludó “Ave María”?
Virgen ya de la agonía,
tu hijo es el que cruza ahí;
déjame hacer junto a ti
ese augusto itinerario:
Para ir al monte Calvario,
Cítame en Getsemaní.
A ti, doncella graciosa,
hoy maestra de dolores,
playa de los pecadores,
nido en que el alma reposa;
a ti ofrezco, pulcra rosa,
las jornadas de esta vía,
a ti, madre, a quien quería
cumplir mi humilde promesa,
a ti, celestial princesa,
virgen sagrada María.
¿De qué va la cosa?
Todavía no sé cómo voy a organizar el blog. Puede que contenga canciones, poemas, escritos varios, pinturas y dibujos. Tal vez puede que tenga un rinconcillo cofrade. Fotos y peliculas. Bueno, y muchas cosas más. Me gustaría que dejara el visitante algun comentario sobre las cosas que se desarrollen aquí.
martes, 24 de febrero de 2009
lunes, 23 de febrero de 2009
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